lunes, 13 de abril de 2009

2009 Ilusiones renovadas!!

UN año más con varios proyectos sobre la mesa para disputar diferentes certámenes, de los cuales el que más destaca es la MINI CHALLENGE. Campeonato en el que se compite con el Mini Cooper John Works desde hace cuatro años en otros paises como Alemania, Inglaterra, Nueva Zelanda o Australia ha gozado de un enorme éxito en los paises en los que se está disputando.

Ahora, y siendo MINI una marca de BMW, llega a nuestro país la MINI Challenge, una nueva copa monomarca de circuitos que promete dar bastante espectáculo en 2009. La MINI Challenge constará de seis “meetings” en 2009, con dos carreras en cada uno de los “meeting”.

Aunque el calendario no está cerrado del todo, lo más probable es que las pruebas coincidan con las del Campeonato de España de GT’s, y por tanto una de las pruebas se correría en el nuevo Circuito de Portimao en Portugal.

El coche

El coche es sin duda lo más espectacular de la MINI Challenge. Este copa se correrá con los MINI Cooper S John Cooper Works debidamente preparados para la competición. Los motores de los coches serán estrictamente de serie, con los mismos caballos que ofrece el modelo de calle.

Para asegurar que los motores destinados a la copa desarrollan esta potencia, todos ellos pasan por un banco de potencia en el que, en caso de no alcanzar estos 211 caballos, no se destinarán a la competición.

Los interiores de los coches se han aligerado debidamente, eliminando guarnecidos y todo tipo de elementos que no son necesarios en competición. Así el peso mínimo que aceptará la MINI Challenge para los coches con piloto será de solo 1.170 kilos.

En el interior, un espectacular asiento backet Recaro con “orejeras” se encargará de que el piloto no se mueva gracias a los cinturones de seguridad de seis puntos, y estará disponible en dos tallas para adaptarse a la corpulencia de cada piloto.

Y es que uno de los puntos más destacados de la MINI Challenge, es que en cada uno de los 24 equipos podrá haber dos pilotos, es decir, se pueden turnar y correr una carrera cada uno con el mismo coche, mientras que la final a 50 minutos más una vuelta la correrán los dos pilotos turnándose obligatoriamente a mitad de carrera.

Los elementos de seguridad típicos de los coches de competición (barras, extintor…) están presentes también en el habitáculo del MINI Cooper Challenge, y el volante es un Sparco de piel vuelta extraíble.

Exterior

En la parte exterior, los cambios respecto a un MINI Cooper S John Cooper Works de serie son pocos. En la parte fronal, y bajo el faldón delantero de serie, encontramos un deflector de aire regulable que permite diferentes ajustes dependiendo de las necesidades aerodinámicas del momento.

Las suspensiones han sido rebajadas cuatro centímetros respecto al modelo de calle. En la parte trasera, un enorme alerón preside el techo. Éste es regulable para conseguir estabilidad en el eje posterior.

Además, y debajo de los escapes de competición, un difusor de aire mejora también la adherencia del eje posterior al suelo.

Uno de los detalles que más me llamó la atención del MINI Challenge es la incorporación de un sistema hidráulico de elevación del coche en el propio coche. Así cuando hay que llevar a cabo una reparación y levantar el coche, los equipos solo podrán usar este sistema que está integrado en el coche.

Detalles técnicos como los frenos del tren delanterio firmados por AP (de serie los traseros) o las llantas de 17 pulgadas firmadas por Borbet también cambian respecto al coche de serie.